Fibromialgia y alteraciones del sueño


En este texto se profundiza en las alteraciones del sueño y su relación con la fibromialgia y la regulación de la temperatura corporal.


Concretar la función del sueño es uno de los grandes interrogantes de la comunidad científica. Los pacientes de fibromialgia en un alto porcentaje tienen alteraciones del sueño, y ningún estudio hasta el momento ha sido concluyente respecto a cómo la enfemedad afecta a los procesos bioquímicos que regulan el sueño. Teóricamente, el sueño desempeña un papel como termorregulador del organismo. Además, es clave para consolidar, programar y organizar los procesos que se relacionan con la memoria.
Las necesidades de dormir de los seres humanos se relacionan con el hecho de ser mamíferos y de requerir por ello de pequeñas oscilaciones en la temperatura corporal que benefician a la actividad cerebral.

El sueño, entendido como acto de dormir, tiene una función termorreguladora. Ensayos de supresión crónica de sueño en seres humanos han demostrado que "cuando no se duerme, se produce una alteración en la capacidad de regulación de la temperatura que, en último término, puede conducir a la muerte", ha señalado a DM Allan Hobson, de la Universidad de Harvard, en Boston, Estados Unidos.



Esto abre el interrogante de si existe alguna relación ente la fibromialgia, las alteraciones del sueño, las de la memoria y  las anormalidades obtenidas en pruebas de termografía a enfermos de fibromialgia; y en caso afirmativo, qué sucesión se produce entre todos estos preceptos.

Este especialista ha participado en el Simposio Internacional de Neurobiología y Patología del Sueño realizado en la Fundación Ramón Areces, de Madrid, y que ha sido dirigido por Fernando Reinoso-Suárez, catedrático de Morfología de la Universidad Autónoma, y Diego García Borreguero, de la Fundación Jiménez Díaz, ambas en Madrid.

La otra gran función del sueño es la consolidación de procesos relacionados con la memoria, que casualmente (o causalmente) también es frecuente que estén alterados en muchos pacientes con fibromialgia.




memoria




Los últimos estudios realizados en Harvard indican que las personas que duermen bien al final de la noche, al día siguiente son capaces de realizar mejor las tareas que se aprendieron la tarde anterior que cuando no habían dormido bien en toda la noche. Similar situación se produce cuando el sueño de calidad aparece al comienzo de la noche


.

Para Hobson, "cuando el buen sueño se produce al comienzo o al final de la noche la capacidad de rendimiento al día siguiente es muy superior, lo que significa que existe una relación entre consolidación de los procesos de memoria, organización de lo que hemos aprendido el día anterior y sueño nocturno".

En este sentido, Fernando Reino-Suárez, ha subrayado que "no sólo aparece una consolidación de la memoria, sino también una programación y organización idóneas".
Investigaciones llevadas a cabo por Thomas Wehr, de los Institutos Nacionales de la Salud de Bethesda, en Estados Unidos, han puesto de manifiesto que en las personas que dormían el tiempo que realmente necesitaban, sin luz artificial, la temperatura corporal durante el día era mayor, en algunos grados, a la que presentaban en condiciones normales: es decir, cuando viven con luz artificial y duermen un número de horas menor por la noche. Un problema añadido al estudio de la relación entre alteraciones del sueño y fibromialgia, es el hecho de que es imposible distinguir hasta qué punto estas son consecuencia directa de la fibromialgia o de los procesos emocionalmente adversos que desencadena el dolor, la limitación física, y la incertidumbre por el futuro; en los  pacientes de fibromialgia.




"Los datos de algunos documentos históricos hacen sospechar que la temperatura corporal de nuestros antepasados durante el día era algo superior a la que tenemos actualmente, fundamentalmente porque dormían más".

Hobson también ha puesto de manifiesto que, frente a lo que anteriormente se creía, el cerebro sigue activo durante el sueño. Es más, durante ese periodo se producen cambios en distintos sistemas, como el caso del cardiovascular con un posible aumento de los niveles de presión sanguínea, que pueden verse afectados incluso de una manera patológica.

El ronquido se presenta en muchas personas una vez que se ha iniciado el sueño. Roncar, aunque en principio no es un problema, sí es un primer signo de relajación de los músculos de la vía aérea superior, concretamente de la zona faríngea. En algunos casos, roncar puede llevar al cese completo, de manera periódica y transitoria, de la respiración durante el sueño, lo que normalmente se conoce como apnea del sueño. Sin embargo, y dependiendo del caso, puede llegar a producirse un cese del esfuerzo respiratorio, la orden que el cerebro da a la musculatura respiratoria para que respire". Ambos procesos, según el experto, se producen de manera natural en muchas personas al iniciar el sueño y, dependiendo de las situaciones, pueden llegar a convertirse en patología.



Ha matizado que en los periodos del sueño en los que se produce una activación cortical, se experimenta además una afectación que puede ser negativa para los centros que controlan la respiración, de tal manera que "los inactive de forma periódica. El mismo proceso de activación de la corteza durante el sueño REM, en el que se producen las ensoñaciones, puede tener efectos negativos para los centros que regulan la respiración por la noche..



A pesar de que las necesidades de dormir varían de unas personas a otras -los requerimientos oscilan entre cuatro horas para unos y once horas para otros-, no se duerme lo suficiente y, además, se hace de manera muy diferente a la de nuestros antepasados, "que dormían más que los hombres de las sociedades industrializadas", según Thomas Wehr. Este patrón de sueño, directamente influido por el fenómeno que Wehr denomina noche larga y que no es otra cosa que la aparición y desaparición natural de la luz ambiental, se refleja en documentos históricos y literarios del siglo XVI. "Tardamos hasta dos horas en iniciar el sueño y se duerme entre dos y tres horas. Posteriormente se produce un despertar prolongado que va seguido de un segundo brote de sueño. El sueño se fragmenta en dos episodios con un periodo de vigilia intermedio".



Documento de la investigación del equipo de DM Allan Hobson: Sleep Disturbances in Rheumatic Diseases. Descargar

Descubre sobre esta web


Quienes somos

Esta web es es resultado del trabajo de tres mujeres que padecemos fibromialgia (Inés, María y Olga,) y que conjuntamente hemos elaborado desinteresadamente el contenido de esta web.  Aunque individualmente hemos aprendido mucho sobre esta enfermedad gracias a internet, no somos médicos, motivo por el cual sólo publicamos aquellos contenidos que provengan de fuentes fiables de información. Esperamos que esta web sea una herramienta de ayuda a todos los enfermos de fibromialgia y contribuya a la concienciación social sobre el reconocimiento de esta enfermedad.
 

.


Participa en la web

¿Quieres ver publicado en esta web un artículo escrito por ti? Escríbelo, mándanoslo, y lo publicaremos con tu nombre. Puedes escribirnos contándonos tus experiencias personales respecto a la enfermedad, tus inquietudes o sentimientos, o sobre terapias que hayas realizado para intentar paliar en la medida de lo posible los efectos de la enfermedad. También puedes escribir sobre investigaciones realizadas, estudios o distintos puntos de vista del ámbito médico relacionados con la fibromialgia y el SFC. No publicaremos artículos que promuevan intereses propios profesionales o económicos de ningún tipo.

Leer todo